lunes, 21 de febrero de 2011

La privacidad ya no existe. La privacidad es del pueblo hoy en día, ya no importa si todos saben que tengo una bombacha blanca con volados y puntitos negros, o que mi gata es re trola y quedo preñada una semana después de haber parido a dos gatitos. Ya no importa que todo el mundo sepa que hacemos los adolescentes a la noche, a la tarde, a la tardecita, con quienes nos juntamos, a quienes no nos bancamos, que pendejas dicen mentiras sobre tu vida, ni siquiera importa si a nosotros nos importa que a todos les importe nuestra vida. ¿A quien le importa? A nadie y a todos al mismo tiempo. A todo el mundo le importa conocer sobre tu vida, sabelo, porque el querer chusmear esta casi en nuestro ADN, pero a nadie le importa, y perdonen esta contradicción, no. No les importa porque no hacen nada por mejorar esas cosas que saben de vos, por ayudarte, por decirte, "che flaca, te estas mandando una cagada", no sé si me explico, no se calientan por lo menos en mantener en privado eso que supuestamente conocen de vos. Es como la globalizacion, todo le llega a todos. 
No nos importa ya. Porque mantener un perfil bajo en estos tiempos cuesta demasiado trabajo, es como querer que una embarazada no parezca embarazada, como que un ciruja de la calle no demuestre su "cirujidad", si ya todo es tan explicito que es imposible guardarse nada. Yo misma publico mis pensamientos en un blog abierto a todo publico , ¿y que mas da? . Ya nos conocemos todos, o creemos conocernos. Yo sé que tenes un lunar ahí en la espalda, lo sé y no te conozco en persona. Sé que tus dientes no están tan lindos como desearías, sé que mañana te sacan los aparatos y ni siquiera compartí una tarde con vos. Sé que te fuiste de vacaciones a Pinamar y te encontraste con todos tu amiguetes. También se que te caíste borracha en el boliche y que trataste de disimular y que por suerte nadie te vio, pero todos lo sabemos, porque lo hiciste publico, aun cuando te avergüenzaba y no querías que nadie se entere en ese momento. 
¿Entonces? Llegué a la conclusión de que nos gusta no tener esa privacidad, de que nos acostumbramos a ser del pueblo, a que todos nos conozcan o crean conocernos. A que nos gusta, como algo morboso, quejarnos porque la gente sabe que somos como somos,  las cosas que nos gustan y a que estamos con esa persona que queremos porque es tierno, me abraza fuerte, y como si fuera poco, algunos hasta pueden llegar a ser mucho mas que obvios porque cuentan las cosas que les pasan y resaltan ciertos rasgos o nombres de quien están hablando. 
Demasiada obviedad, poca privacidad y muchas personas. 



¿Que pasa cuando la gente no sabe lo que quiere? ¿Cuando se siente una cosa, y a la vez otra? Cuando se quiere algo, pero a la vez no se siente. Cuando decís, quiero alguien que me quiera, pero a la vez, no tenes ganas de tenerlo. Que es eso de sentir cosas pero no quererlas. Eso es estar vacio, es no sentir nada en realidad. Es no tener la cabeza en orden para poder organizar tu vida.
Si uno no sabe lo que quiere no puede intentar relacionarse con otras personas amorosamente, porque acabaria hiriendolas para encontrar su camino. Quizás es mejor esperar a que todo se acomode para volver a empezar.

martes, 1 de febrero de 2011

¿Porque la gente se queja? ¿A que se deben esas irrefrenables ganas de mostrar su descontento antes situaciones fáciles de superar o que simplemente no son un problema? 
Quejarse demasiado ya es un problema. 

Uno puede quejarse, puede expresar su desconformidad pero hasta cierto punto
Puede decir: ¡Que mal me va en el trabajo! . Y en vez de quedarse quejándose una y otra vez por su situación, puede dedicarse a mejorarla. 
Otra cosa que también me molesta y demasiado es que la gente se queje por cosas que fueron, son y serán de cierta manera, que cuando uno decide hacerlas toma la decisión y se hace cargo de las consecuencias. Y no hablo de nada complejo, sino de cosas de la vida, cosas simples. Ejemplo : Andás en Skate, ¿te encanta no? Es obvio que alguna vez te vas a caer y te vas a lastimar. Está bien que hagas saber que te duele la rodilla, pero no es lindo escuchar que te duele cada cinco minutos. Osea, ya está. El cuerpo se daña y así como se daña se recupera, es solo cuestión de tiempo y no se gana nada con quejarse porque no por eso el cuerpo va a acelerar el proceso de reconstrucción de la piel. Otro ejemplo super obvio y que en el verano ocurre muy a menudo : querés tener un super bronceado, para verte mas linda/o , para que la ropa te quede mejor , o porque simplemente tenes ganas de broncearte. Entonces tomás sol, te zarpás y te quemas, quedás rojo como un tomate. A bancarsela, sabias que si tomabas mucho sol y en horarios incorrectos el cuerpo iba a salir perjudicado, sabias que te iba a doler, que ponerte una remera iba a ser un trabajo de locos pero no quisiste hacerlo de la manera adecuada, con paciencia un rato cada dia. En fin, tomaste sol. Por ende, no te quejés como una abuelita de que te duelen los hombros, la espalda, las pompas. Porque ya está no hay vuelta atras, no hay nada que hacer, solo esperar, humectarse y seguir disfrutando, porque si estás de vacaciones ni el sol ni la arena deberian arruinar tus dias. 


¡Gente! A dejar de quejarse, a sacarse esa cara de orto, a sonreír y disfrutar, hagan lo que tengan ganas de hacer, ríanse de los idiotas que intentan agradar, ríanse de aquellos que no hacen cosas porque les importa mas lo que los demás digan y opinen, rianse y no sean como esos que limitan su capacidad de actuar por miedo. Tratemos bien a aquellos que nos tratan bien y seamos fuertes con aquellos que nos quieren perjudicar. No mezclemos las situaciones y no metamos a todos en la misma bolsa. Seamos libres, seamos sanos, demostremos que se puede.