Toda eleccion, ivolucra una renuncia. Todo cambio, implica dejar atrás algo de nosotros: solo así crecemos y avanzamos. No sin dolor, pero con la conviccion de enriquecernos. Vamos poco a poco, prescindiendo de lo accesorio para quedarnos con lo escencial.
Lo cierto es que sin dificultades nos seria imposible llegar a superarnos y descubrir nuestro verdadero ser. Es en los momentos mas criticos cuando el hombre saca a relucir lo mejor de si mismo. Y se requiere un tiempo para que surja con fuerza dentro de nosotros la necesidad y el deseo de perdonar.
CAPITULO XVII . " El regreso del joven principe"
No hay comentarios:
Publicar un comentario